Un "te echo de menos", un "vuelve", un "voy a estar aquí... esperándote". Hay tantas frases que nos cambian la vida...
Esto sólo es una pequeña parte de una historia. La historia de mi vida.

jueves, 21 de febrero de 2013

Supongo que es duro, ver a otra persona en el mismo lugar donde te encontrabas tú hace un año. En ese mismo rincón, ver una foto con otro que no seas. Pero para mi también fue duro, por eso decidí apartarme de ti, decidí que después de todo tú no podrías ser para mi, y simplemente me retiré del juego... perdí, pero jamás me rendí, algo que tú sí hiciste desde la primera mala jugada.
Dicen que a estas edades las relaciones tienen fecha de caducidad, que las parejas que llevan más de dos años juntos están perdiendo su adolescencia porque lo están viviendo todo con una única persona y esta es la edad de "probarlo todo" y no aferrarse tanto tiempo a nadie.
Dicen que parece que estemos en una competición, que las parejas que más duran sean las más felices y las más envidiadas, aunque probablemente estas hayan tenido tantos tropiezos como una de cinco meses. Creo que hay algo que está fallando...Nuestras expectativas cuando empezásemos una relación no deberían ser un "para siempre", ¿Realmente piensas casarte con esa persona?¿Formar una familia?¿Compartir hipoteca?¿Aguantar sus noches de cervecitas con su amigos?¿Y sus chocheos cuando sea mayor?
Sé sincero contigo mismo:estar con alguien a estas edades no incluye esta clase de expectativas en el futuro, y no digo que no pueda ser posible, sino improbable; y no se trata de una competición de aguantar más meses o incluso años, porque el amor no se cuenta en tiempo sino en momentos vividos, y al fin y al cabo cuando estamos con alguien es para vivir el momento y no lo que pueda pasar en un futuro, es para ser feliz a su lado y vivir experiencias, y en cuanto en esa relación hayan más tristezas que alegrías, ni el tiempo, ni por muchos momentos que hayais vivido, ni que conozca a tu familia, ni todos los planes que tuvieses con él, arreglarán lo que hace tiempo ya estaba más que roto.