Un "te echo de menos", un "vuelve", un "voy a estar aquí... esperándote". Hay tantas frases que nos cambian la vida...
Esto sólo es una pequeña parte de una historia. La historia de mi vida.

viernes, 24 de agosto de 2012

Casi Seis

+¡Buenos días dormilón! Vamos despierta y mueve ese culíto fuera de la cama ya!
- Buenos días peque. Mi culo no se levanta de la cama si no me das un beso, así que tú verás...
+ ¿Ya estamos con el chantaje? Muy bonito, muy bonito. 
- Es que necesito uno de tus besos, de esos que me hacen empezar bien el día. 
+ Bueno, solo te lo daré con una condición.
- Habló la que decía que yo hacía chantaje...
+ Idiota.
- Me quieres. 
+ ¡Bueno, que no me lies! Lo que te decía, que te doy el beso con una condición.
- A ver, cuál es esa condición señorita?
+ La condición es querer. Quererme y querer estar conmigo. Querer hasta que sientas que te duele la boca de tanto sonreir, hasta que lo nuestro te parezca tan perfecto que estés completamente seguro de que nada podrá estropearlo, querer de tal manera que no haya palabras para describirlo, de esa forma tan perfecta, que ya no te ponga condiciones ni siquiera para darte un beso de buenos días. 
- ¿Sabes qué?
+ ¿Que?
- Que te amo pequeña, y que querer, quererte y querer estar contigo, ha sido una de las mejores cosas que me han pasado, y creo que jamás podré dejar de hacerlo aunque me pusieses cien mil condiciones para darme un beso de buenos días jamás dejaré de hacerlo, porque me duele todos los días la boca de sonreir a tu lado, porque estoy completamente seguro de que lo nuestro es tan perfecto que nada podrá estropearlo, porque no tengo palabras para describir lo nuestro, porque te quiero, te quiero y te quiero; y nadie, te va a querer como te quiero yo. 
¡Ven aquí anda, y dame ya ese beso!


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